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El pintor ibicenco Vicent Ferrer Guasch y Nora Albert, pseudónimo de Helena Alvarado, la escritora catalana residente en Eivissa. Foto: ALEJANDRO MARÍ |

Sábado
21 de
noviembre de 2009
Edición
Nº 3875
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Nora Albert se
encuentra en haikus con la pintura de Ferrer Guasch
La escritora catalana residente
en Eivissa publica 'Calç i memòria', que se presenta la próxima semana
JULIO HERRANZ
El centro s'Alamera acogerá a las 20,30 horas
del próximo viernes 27 la presentación, a cargo de Iolanda Bonet y Carles
Fabregat, de Calç i memòria (editorial Moll), con haikus de Nora Albert
y pinturas de la última época de Vicent Ferrer Guasch, fallecido hace un año.
Obra que incluye las traducciones de los poemas en inglés, francés, alemán,
castellano e italiano; y que ve la luz con considerable retraso, ya que según
apuntó a este periódico Helena Alvarado (nombre real de Nora Albert), escritora
catalana residente en Eivissa, estaba previsto que se publicara hace dos años.
Un retraso excesivo que impidió que el pintor pudiera verlo antes de morir a
los 91 años.
Esencias
Según Alvarado-Albert, para armonizar con los
breves poemas japoneses de tres versos, le interesaron sobre todo los trabajos
de la última época del pintor ibicenco. «El Ferrer Guasch que más me gusta es
el último, que se aviene mejor con la esencia de los haikus, porque trabaja más
en el blanco sobre blanco, buscando una esencialización de la casa ibicenca»,
precisó en mayo de 2007 a este periódico la autora al terminar la obra.
Dividida en cinco partes: Calç i memòria, El batec de la pedra, Caires de
llum i ombre y Clams de la terra.
El título y la primera parte del volumen «es
un homenaje a la casa ibicenca, porque Ferrer Guasch se quedó con la imagen de
la Eivissa de antes, y por lo tanto en las piedras está reflejada su infancia.
Así, su pintura es al mismo tiempo una preservación y un retorno al estado
primigenio», precisó la autora, añadiendo que el apartado El orfebre de la
llum celebra «su quehacer plástico. Son poemas que intentan reflejar su
propuesta estética, su arte y su oficio». Por último, Clams de la terra,
«tiene un punto más reivindicativo, pero visto desde la poesía», señaló
Alvarado.
La escritora, crítica y fotógrafa catalana se
siente particularmente orgullosa de este libro, dentro de una ya notable
trayectoria literaria, que incluye varios premios. «Desde que le hice la
propuesta a Ferrer Guash, hubo por su parte una aceptación total. Trabajamos
juntos; yo le iba enseñando lo que iba haciendo y él se avino sin ningún
problema. Creo que está bastante satisfecho del resultado, porque vio que había
una conjugación entre lo que él pintaba y el haiku», explicó Helena Alvarado en
la apuntada entrevista.